Mia…u

16 marzo, 2009 at 21:24 (Mia)

Estoy pensando que, quizás, algunos de vosotros os estaréis preguntando por el título del blog (aquello de “Madre soltera, rolera y hetera”) sin encontrarle mucho sentido. Y, quizás, alguno incluso se pregunte “¿pero esta tía de verdad juega a rol? Nos cuenta paridas, marujeo, disputas familiares… Pero ni una puta partida o anécdota de juego. ¿Es que se ha subido al carro de los roleros porque está de moda ser friki?”

Y la respuesta es: No tengo ni puta idea de si está de moda ser friki (aunque me dicen por ahí que sí), pero juego a rol. Poco, porque lo de madre soltera también es cierto y tengo que compaginar mis aficiones con las de mi hija (y no os hacéis una idea de lo aburrido que es jugar a las cocinitas con 35 años), así que sólo juego una campaña los domingos por la tarde. Y lo más jodido es que no puedo disfrutar todas las sesiones, porque la niña a veces se pone perra (comprensible, rodeada de adultos se aburre lo que no se ha escrito) y me amarga la tarde.

La campaña que estamos jugando es de World of Darkness, Mundo de Tinieblas para los castellanoparlantes, entre los que me incluyo, MdT para abreviar. La mayoría somos Cambiaformas. Ichigo es una Bastet, Cambiaformas felina. Lumber es un Garou, clásico y típico hombre lobo donde los haya. Rob es un Gurahl, hombre oso. Volgrand es un Córax, Hombre Cuervo. Gérard y Eme llevan Hijos del Éter, o sea, magos; Gérard en la versión Eterita (pseudo ciencia) y Eme un Tecnócrata (pseudo tecnología). Servidora lleva una Bastet, también, pero, mientras que Ichigo es una Bubasti (especie de felino egipcio extinto, por ahora), yo llevo una Swara, una gueparda, de nombre Mia(u). Tosi llevaba un vampiro, pero nos traicionó y le mandamos un email de luz solar que lo sacó de la partida, o sea, que lo matamos.

Hasta aquí, para los roleros, creo que todo claro. Para los no roleros, imaginad que os he listado los personajes de una novela de alguien o de un guión de Underworld.

La mayoría de los Cambiaformas son humanos que, en un momento dado, descubren que pueden cambiar de forma, valga la rebuznancia, y que ello conlleva habilidades y poderes varios. Mia nació como guepardo, en un zoo con control climático en Suecia. ¡Estaba tan rica con mis manchitas oscuras y mis bigotitos…!

¡Ejem! Disculpad, es que revisé el album de fotos del zoo y me quedé algunas, y debo reconocer que era la más bonita de mi camada. Hasta dicen que era la que más fuerte mamaba.

Perdón, perdón, ya vuelvo al tema que nos ocupa.

No os voy a contar ahora cómo acabé en medio del grupo de pirados que os he descrito más arriba, porque sería tedioso con ganas. Pero sí voy a aprovechar para lanzar una pregunta, por si algún rolero se la lee y sabe de qué le hablo.

¿Cómo narices puede vivir sin volverse loca una Cambiaformas de origen animal?

O sea, un Cambiaformas de origen humano tiene, al menos, libros, películas y una (supuesta) inteligencia que le permite comprender que es algo más que humano. Cojonudo, voy a pasármelo teta haciendo de Spiderman por el mundo (en realidad, esto no ocurre, pero es un punto de partida como cualquier otro).

En cambio, para un animal que de repente descubre que puede convertirse en humano y en otras formas intermedias entre humano y animal… Vale, es algo más que animal, ¿pero eso cómo se come? O sea, yo era tan feliz en el zoo, jugando con mis hermanos (siempre que no me tocaran las narices), manteniendo la distancia con mis padres, que eran los que manejaban el cotarro, y jalando de gorra todos los días. Aquello estaba de puta madre.

Y de repente vienen los jodíos japoneses a tocarme las narices con los flashes, se me dispara la adrenalina y me encuentro sobre mis cuartos traseros, sacudiendo garrazos, dentelladas, guantazos y rugiendo como una mula… ¡Argh! ¿Qué es esta forma erguida? ¿Por qué de repente no puedo caminar a cuatro patas como cualquier guepardo? ¿Qué me pasa, mamá?

Obviamente, después de la escabechina de japoneses (mucho sabor a pescado, los encontré un poco sosos), tuve que huir. Y me encontré, o fui encontrada por, un maestro Cambiaformas guepardo, lo que en idioma Bastet llamamos un Kuasha. Este Kuasha, que después de un año me dio la patada y si te he visto no me acuerdo, me explicó lo que era, los poderes que tenía, los que podía llegar a desarrollar si vivía lo suficiente y las responsabilidades que ser lo que soy conlleva (¿qué os creíais, que la patente la tenía Spiderman?).

Pero sigo preguntándome cómo vivir en este mundo de gente bípeda más fea que Picio, lampiños todos y no hablemos ya de manchas decentes. El problema, además, es que no puedo volver al zoo.

Cuando sólo era una gueparda en edad de crecimiento, el zoo era todo lo que conocía y ya me bastaba, porque no tenía con qué comparar. Pero ahora veo las diferencias. También estaban antes, pero antes no sabía darles nombre. Soy más inteligente que el guepardo común y corriente, incluso en mi forma felina, y me hago preguntas, sopeso consecuencias, mido mis acciones… Cosa que el resto de mi familia no hace. Ellos nunca cambiarán como lo he hecho yo, y me doy cuenta de que no puedo volver a esa vida de simpleza y comodidad.

He conocido otros Cambiaformas, una de ellos es incluso una Bastet, aunque de otra especie… Pero todos ellos son de ascendencia humana. Ni se plantean la mitad de las cosas que me planteo yo, porque para ellos sólo se trata de hacer algunas cosas de vez en cuando. Curran, ligan, leen libros, tienen estudios… Hacen lo de siempre y, de vez en cuando, algún extra.

Yo tengo que cambiar mi vida de arriba a abajo y de lado a lado. Por suerte, Ichigo, la otra Bastet, me deja alojarme en su guarida (ella la llama “casa”) y, observándola, estoy aprendiendo a moverme en el mundo de los humanos, pero dudo mucho que llegue a entenderlos jamás.

Para empezar, caminan a dos patas, pero no les llaman patas, sino piernas (¿por qué ese cambio de nombre?), y encima caminar a cuatro patas en esta forma es de lo más incómodo, ¡y me acaba doliendo la espalda! Las patas de arriba son brazos y tienen manos, unas cosas que admito que son muy útiles en casi cualquier forma. Bueno, vale, caminar erguido proporciona un mayor campo de visión, lo admito, ¿contentos? Pero no tienen pelaje, comen la comida cocinada, ¡compran la carne en lugar de cazarla! Vale, en el zoo tampoco cazaba mucho, pero era carne de caza y estaba convenientemente cruda.

Y las guaridas… Bueno, eso está bien. Un colchón siempre será más cómodo que un suelo de piedra o tierra, y más caliente, que… manda huevos haber nacido en Suecia. No podía haber nacido en África, con su sol de justicia y sus llanuras y sus presas, no. En Suecia. Casi en el puto Círculo Polar Ártico, con una temperatura máxima, en verano, de 16 miserables grados centígrados. ¡Y los humanos de aquí en manga corta como si fuera lo más normal del mundo! Si ya os digo, a los humanos no hay quien los entienda.

En fin, que me siento muy rara y muy sola y necesito la comprensión de algún otro Cambiaformas que se haya visto en la misma circunstancia. ¡Socorro!

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